El pasado 26 de agosto de 2025, a propuesta del Ministerio de Trabajo y Economía Social, fue aprobada la nueva Estrategia de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social (ITSS) para el periodo 2025-2027. Con su publicación en el BOE del pasado 12 de septiembre de 2025 conocemos las claves del Plan Estratégico de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social 2025-2027, que busca modernizar y reforzar el organismo inspector en plena transformación del mercado laboral español, prevé la contratación de más de medio millar de nuevos efectivos y el impulso de mejoras tecnológicas por valor de 28,5 millones de euros.
Refuerzo significativo de plantillas: Uno de los pilares esenciales de la nueva Estrategia es el refuerzo sustancial en recursos humanos. En concreto, está prevista la incorporación de 554 nuevos inspectores y subinspectores de Empleo y Seguridad Social, así como subinspectores de Seguridad y Salud Laboral, tanto en servicios centrales como en inspecciones provinciales. Además, se incrementará el número de profesionales técnicos y administrativos, mejorando la capacidad operativa de la ITSS en todo el territorio nacional.
Apuesta por la modernización y la tecnología: La Estrategia 2025-2027 destina 28,5 millones de euros a potenciar la transformación digital del organismo. Entre las principales novedades se encuentra la creación de un laboratorio de informática forense, que permitirá la obtención de evidencias digitales mediante técnicas avanzadas. Este laboratorio facilitará la inspección y el análisis de sistemas informáticos en casos de presunto fraude, adaptándose así a la creciente sofisticación de las prácticas irregulares en el ámbito laboral y de la Seguridad Social.
A estas iniciativas se suman el desarrollo de nuevas reglas algorítmicas en la Herramienta de Lucha contra el Fraude, que aprovechará el cruce masivo de datos para detectar irregularidades, y la mejora de los servicios electrónicos ofrecidos a la ciudadanía. Destaca aquí la futura implantación de una sede electrónica que operará como punto centralizado de comunicación entre la ITSS y los ciudadanos, simplificando los trámites y facilitando el acceso a la información por parte de trabajadores y empresas.

Por todo lo anterior, se adoptarán las siguientes medidas:
«Se potenciarán nuevas formas de actuación inspectora en las que se optimicen al máximo los recursos empleados, sin restar la presencia de la Inspección en todo el territorio. En especial se potenciará el uso de las actuaciones extensivas y automatizadas.
Se organizará un laboratorio de informática forense especializado en la obtención de evidencias digitales mediante la aplicación de técnicas de informática forense, que permitan examinar los sistemas informáticos de las empresas y obtener de los mismos la información necesaria para los fines de inspección. El objetivo es permitir adoptar estrategias de inspección más eficaces y adaptadas a las nuevas formas de organización del trabajo como el teletrabajo, plataformas digitales o el uso de sistemas automatizados. Además, se busca asegurar que la Inspección se adapte a las transformaciones del mercado de trabajo para salvaguardar los derechos de las personas trabajadoras en aspectos tales como el tiempo de trabajo, la desconexión digital, la igualdad de remuneración y la prevención del uso indebido de datos personales y biométricos de las personas trabajadoras.
Se crearán nuevas reglas algorítmicas para el control del fraude a través de la Herramienta de Lucha contra el Fraude.
Se organizarán unidades de tratamiento masivo de datos dirigidas a manejar grandes volúmenes de datos o realizar operaciones aritméticas complejas. En una primera fase, existirá al menos una unidad de cálculo por cada comunidad autónoma.
Se creará un entorno web de conocimiento en materia de Seguridad y Salud en el Trabajo, en el que se ponga a disposición de funcionarios y funcionarias de la inspección diversa documentación de interés y que resulte de utilidad para el desarrollo de la actuación inspectora; especialmente buenas prácticas, documentación interna de la ITSS, así como de la Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo y del Comité de Altos Responsables de Inspección de Trabajo de la Unión Europea.
Se reforzará la colaboración con las Administraciones Autonómicas, dirigida a un mayor intercambio de datos, informes y antecedentes con trascendencia para el ejercicio de función inspectora y que resulten necesarios para la realización eficaz de las campañas acordadas en el marco de las respectivas comisiones operativas autonómicas».
Hoja de ruta estructurada en 17 objetivos
El nuevo plan estratégico se articula en torno a dos ejes y 17 objetivos específicos. El primero de los ejes se centra en la actividad inspectora, con diez metas que abarcan ámbitos como la vigilancia de las relaciones laborales individuales y colectivas, la seguridad y la salud en el trabajo, la igualdad y la no discriminación, la promoción del empleo, la seguridad social y la lucha contra el trabajo no declarado.
El segundo eje aborda las medidas organizativas, estructurales y operativas necesarias para prestar un servicio público eficiente y de alta calidad. Destaca en este sentido la internacionalización de la metodología de la inspección laboral, cada vez más demandada por organismos análogos de otros países, así como la planificación de visitas y asesorías técnicas.
Según el propio organismo, la estrategia responde al crecimiento reciente del empleo y la economía, acompañado de un notable aumento en la presentación de denuncias y comunicaciones ciudadanas a la ITSS, que han crecido un 43% entre 2021 y 2024. De ahí que, dentro de esta hoja de ruta, se haya decidido priorizar las cuestiones que más interesan y preocupan a los trabajadores: la estabilidad en el empleo, la duración de la jornada laboral y las condiciones salariales.
Transparencia, eficacia y adaptación al cambio social
La vicepresidenta Díaz ha subrayado que «la hoja de ruta que establece esta estrategia tiene por objetivo convertir el organismo en una entidad moderna, eficaz y transparente». El plan es, en buena medida, una respuesta a la obligación legal de revisar, cada tres años, el programa de actuación de la Inspección de Trabajo para adecuarse al marco normativo vigente y a los desafíos sociales y económicos en constante transformación.
El Ejecutivo también busca así consolidar estándares elevados en la prestación del servicio público de inspección, en pleno auge de la demanda y en un escenario en el que la actividad del organismo estatal se ha convertido en referencia dentro y fuera de España.
Fuente: Ministerio de Trabajo y Economía Social